¡Buenas tardes chic@s!
Queríamos compartir con vosotr@s nuestra experiencia durante
la charla de Educación para la Salud que impartimos el pasado mes de abril. La
exposición se llevó a cabo en el Colegio Parroquial Santiago Apóstol de
Valencia (barrio el Cabanyal). La charla estaba dirigida a niños/as de entre 7
y 8 años de edad y el tema era la alimentación saludable.
Lo complicado de esta tarea estribó en cómo hacer llegar a
alumnos tan pequeños nuestro mensaje. Teníamos claro que un nivel teórico
técnico no iba a servir de mucho, por lo que se nos ocurrió un juego.
La ponencia se dividió en dos partes. Primero, comenzamos la
charla hablando de la importancia de una dieta saludable para la salud. Hicimos
hincapié en que, una buena alimentación es fundamental para todos los aspectos
de nuestra vida. La charla se apoyó en todo momento con un Power Point
elaborado por nosotras. A continuación, hicimos una pequeña introducción
teórica, muy liviana y con lenguaje sencillo, sobre qué es un alimento, para
qué sirve (las funciones que realiza en nuestro organismo) y qué nutrientes nos
aporta cada alimento. Les explicamos el concepto y reconocimiento de una
pirámide de alimentación saludable y destacamos los inconvenientes de la comida
basura que tanto se consume en nuestra sociedad. Recordamos a los/las niños/as
que, dentro de una alimentación saludable se incluye el lavado de manos antes
de cada comida, la limpieza de dientes después y realizar actividad física
diaria.
En la segunda parte
de la charla, se llevó a cabo un juego inventado por nosotras. Se elaboró un
cuento en el que se contaba la historia de dos hermanos. Este cuento se tituló “Un día con Quique y Queco”.

En él, se
relataba el desarrollo de un día entero con los protagonistas del cuento, desde
que se levantaban hasta que se acostaban y se hacía mención de todo lo que
comían durante una jornada. Uno de los niños comía bien y el otro no. Para
cerciorarnos que los alumnos estaban atentos al cuento, se construyó dos cajas de
cartón con las caras de Quique y Queco con una apertura en la boca, y unas
fichas con fotografías de comida saludable y no saludable. Estas fichas, fueron
repartidas entre todos los/las alumnos/as. De tal modo que, mientras íbamos
contando la historia, los/las alumnos/as debían levantarse y meter su ficha en
Quique o Queco según procediera. Al finalizar el cuento, se hacía recuento de
todos los alimentos que se habían introducido en la caja de cada personaje. Una
vez contadas y repasadas todas las fichas, le dábamos la vuelta a la caja y por
detrás aparecía la imagen de un niño que había crecido sano y fuerte por
haberse alimentado bien (en el caso del niño que se alimentaba de forma
saludable) y en la otra caja, el otro
niño que había crecido con sobrepeso, Diabetes Mellitus y que se fatigaba por
no haberse alimentado de forma correcta durante su infancia.
Fue sorprendente que hasta que no mostramos la imagen del
niño no saludable, no hubo conciencia por parte de los/las alumnos/as, de que
la comida no saludable (batidos, bollería, hamburguesas, pizzas, etc.) afectaba
de forma directa en nuestra salud.
La experiencia fue inolvidable. Fuimos muy bien acogidas por
estos/as niños/as. Les encantó nuestro juego. Todos nos divertimos mucho y
aprendimos los unos de los otros. Sin duda volveríamos a repetir esta
experiencia.
Esperamos que os haya servido como idea
para futuras charlas.
¡Un saludo!